
Tiene diez años y es pequeñita para su edad, muy tranquila y observadora. Como ya os habíamos avanzado, tiene toda la cabeza, hasta los hombros, sin pelo y con heridas, pero la piel le está mejorando mucho gracias al tratamiento que le estamos aplicando desde el día siguiente a su llegada. De momento no tiene mucho apetito, pero parece que está llevando bastante bien el cambio.
Una vez haya pasado un tiempo de cuarentena y de rehabilitación se comenzará con el proceso más difícil que se lleva a cabo en el centro de rescate: la socialización del nuevo animal en un grupo de chimpancés. Cuando haya aprendido "las normas de la sociedad chimpancé", por fin tendrá la posibilidad de disfrutar de estar siempre acompañada, como animal social que es y de relacionarse plenamente con los miembros de su nueva familia. Los chimpancés tienen una esperanza de vida de más de 60 años. Por suerte, África ya no está sentenciada a una larga vida de soledad y aislamiento.